Por David Gómez | Editor
Si necesita un celular que permita navegar por Internet, gestionar la agenda, mandar mails y ejecutar aplicaciones, debe pensar en un Smartphone. Son varios los motivos y las necesidades que hay que tener en cuenta a la hora de elegir el modelo para no caer en la trampa de la oferta del momento. No se puede ignorar que se trata de un dispositivo complementario al PC, que tiene la función de extender la oficina y hacerla móvil. La decisión mantiene al usuario cautivo por un buen tiempo.
La elección no es fácil
Los principales inconvenientes a la hora de elegir una terminal de este tipo se dan por el desconocimiento sobre las distintas opciones. Hasta ahora Blackberry ha dominado el asunto y Apple se viene embuchando una buena porción con el iPhone.
A esto se suma otro inconveniente: muy pocas veces se tiene la posibilidad de probar el producto antes de comprarlo. Y es que los smartphones no son como las computadoras personales: uno conoce más o menos las ventajas de usar Windows o Mac, o decantarse por Linux. Hay mucho desde dónde elegir.
No existe el terminal perfecto; cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes. Por ello es necesario estudiar todas las opciones.
En todo caso, además de satisfacer las necesidades personales, la elección debe basarse en un equilibrio entre software y hardware que permita ejecutar con eficiencia las tareas de cada uno.
Para ayudarlo en la decisión, desde Café & Negocios le proporcionamos algunos tips:
Tamaño
Si lo que busca es portabilidad debe optar por uno de dimensiones pequeñas, pero esto hace que muchas veces se pierdan prestaciones. Por ejemplo, un teléfono grande seguramente cuente con una pantalla importante, que sin dudas facilita la navegación web, algo que sus ojos le agradecerán.
A su vez, contar con un teclado Qwerty le dará agilidad para escribir y le será más cómodo si sus dedos son grandes; las pantallas táctiles complican.
Pero como consecuencia de esto, puede que cuando se lleve el celular al oído crea que está usando un ladrillo.
Capacidad de memoria
Si bien hay una tendencia a utilizar documentos on line, cada vez más se guarda un mayor número de archivos y se instalan más aplicaciones en los celulares; ni hablar de los cientos de contactos que se puedan tener, la música favorita y los videos. En otras palabras, la memoria nunca es suficiente.
Uno debe considerar la capacidad interna que trae el dispositivo así como la posibilidad de sumarle más bytes mediante tarjetas flash.
Conectividad
Es muy importante que el equipo le garantice un acceso fácil a la red. La terminal por lo menos debe soportar GPRS, aunque ya es común que incorporen EDGE y tecnologías 3G (UMTS, HSDPA). Para el usuario debe ser transparente la conexión, incluso entre el celular y otros dispositivos para intercambiar datos. Esto puede ser mediante WiFi, Bluetooth o cable USB; no hay que olvidar el puerto infrarrojo.
Batería
Su duración es vital. Un Smartphone exige mucha más energía que un celular común. Hay que considerar que tenga una buena duración para no tener que estar con el cargador encima.
Sistema operativo
Es una cuestión de gustos, pero puede ser determinante. Cada sistema tiene sus ventajas y debilidades. Windows Mobile es más versátil, con más posibilidades de actualización y más fácil de usar por las similitudes con el PC.
Nokia ha impuesto Symbian, que es mucho más flexible, pero limitado en cuanto aplicaciones. BlackBerry ofrece muchas posibilidades en el manejo de correo e integridad de los datos; Palm busca innovar con WebOS, que resulta muy nuevo; y el iPhone corre con ventajas por la gran variedad de aplicaciones que extienden su uso.
Sincronización
Esto depende tanto de software como de hardware. A veces surgen incompatibilidades entre el sistema que tenemos en el PC y el dispositivo móvil para sincronizar el correo electrónico: resulta difícil configurarlo; da errores; no es un método transparente y necesita atención manual.
Exclusividad
No sólo hay que tener en cuenta el tipo de móvil que se necesita, sino que compañía lo ofrece y si nos interesan las condiciones contractuales que ofrece. Hay modelos que solo se comercializan con un operador, que quizás no sea el habitual, y este es el que termina dando el respaldo.
Probar mientras se pueda
En definitiva, no compre con los ojos. Lo que hay que hacer si se puede es testear los modelos que se están considerando.
Puede realizarle pruebas como: redactar un mail; intentar conectarse a Internet y navegar en un sito; recorrer rápidamente su menú; sacar una foto; escuchar música; pongalo en su bolsillo y vea como le calza en la mano. Y no se olvide de hacer una llamada, porque después de todo es un teléfono.
© David Gómez | 2009 | Este artículo fue publicado originalmente en El Observador







